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Osteopatia Atlas

osteopatía

 

Tratamientos

El dolor es el principal motivo de consulta a un osteópata, en especial el que se localiza en el sistema músculo esquelético que indudablemente es el campo en el que la osteopatía es más conocida.

La Osteopatía es también particularmente eficaz en el campo de la prevención, logrando evitar que las disfunciones se transformen en enfermedades crónicas y desemboquen en degeneraciones estructurales (ej. úlceras, artrosis, hernias, etc.), aunque ya instaladas éstas, la Osteopatía contribuye a aliviar y mejorar los efectos de las mismas

El tratamiento osteopático es ideal para:

Embarazo: La Osteopatía te ayuda de manera natural a que disfrutes de tu embarazo libre de molestias y de dolores.

Bebés y Niños: Es particularmente efectiva en los niños, gracias a que la lesión no tuvo tiempo de instalarse completamente. Ayudará al bebé a que se adapte a todo su entorno mucho más rápido y de manera más eficiente.

Personas mayores: Pueden tratarse personas de cualquier edad y estado físico. Y dado que las técnicas osteopáticas son muy suaves, se pueden tratar también personas de edad avanzada o con dolor muy intenso.

Deportistas, bailarines y músicos: Es también muy recomendable para deportistas, bailarines y músicos. Dado su alto potencial y esfuerzos, muchas veces se someten a lesiones que en su fase inicial perjudican su rendimiento y si no son tratadas pueden terminar en lesiones importantes.


Osteopatia

A continuación se describen algunas de las dolencias que pueden ser tratadas eficazmente con la Osteopatía (afecciones y dolencias):

Sistema músculo-esquelético:

  • Dolor de espalda :cervicalgias, dorsalgias, lumbalgias, hernia discal.

  • Dolor articular

  • Tendinitis: codo de tenista y golfista, tendón de Aquiles…

  • Esguinces: tobillo, rodilla...

  • Problemas degenerativos: artrosis…

  • Alteraciones posturales

Otros sistemas:
  • Dolores de cabeza: tensionales y de origen menstrual, neuralgias.

  • Nariz, oído y garganta: rinitis, sinusitis, otitis repetitivas, zumbidos de oído, enfermedad de Meniere.

  • Problemas pulmonares: bronquitis, tos, disnea, asma, enfisema.

  • Problemas cardio-circulatorios: hiper/hipotensión, várices, hemorroides.

  • Problemas digestivos: náuseas, trastornos de la vesícula biliar, estreñimiento, colitis, diarrea, dolores de estómago, hernia hiatal.

  • Problemas renales y urinarios: cistitis, infecciones urinarias repetitivas, insuficiencia renal, enuresis, incontinencia.

  • Problemas genitales, ginecológicos, sexuales: amenorrea, dismenorrea (dolores al menstruar) trastornos de la menopausia.

  • Problemas endócrinos: trastornos de tiroides, hipófisis, de crecimiento, de ovarios.

  • Otros: calambres, cansancio crónico, fatiga, insomnio y trastornos del sueño, vértigo, trastornos post operatorios.

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